Vecina
Mi vecina es delgada y amarilla como un sobre de esos en donde se guardan documentos importantes. Sus lindos y expresivos ojos verdes, contrastan con un flequillo negro, nada uniforme pero liso como la superficie de un espejo. Tiene una voz que aniquila el silencio y tortura el sentido auditivo de todo aquel que la rodea. Su cocina está junto a la mía, por ende escucho cuanta cosa prepara con su sazón ahumada y grasosa. La mascota que la acompaña es un gato bastante tranquilo, de color grisáceo y ojos azules.
Mi vecina se despierta a las 7:00 am al ritmo de cánticos gregorianos. Algunas mañanas sale temprano, otras no tanto. Por las tardes está ausente y en las noches vuelve a casa. Escucho sus llantos, sus gritos, sus tacones y sus artefactos de limpieza. Siento el olor de la marihuana cada vez que enciende un porro, y sus frases vacías y estúpidas.
Mi vecina es bastante irritable. Es ortiva, poco creativa y amante de la televisión basura. Tiene un novio bastante pelotudo, que la grita y con quien siempre se pelea. Por suerte no escucho cuando fornican. Usa un perfume que me da nauseas. Cierras las puertas bruscamente y su lavadora hace vibrar mi ventana.
Me quejo con el conserje. Pido al universo Paciencia. Me vuelvo a quejar, y pido más paciencia…es lo que me queda…